Cuidar la alimentación en el embarazo es clave para la madre y para el bebé, y es que la mayoría de las afecciones con las que nacen los niños suelen desarrollarse por una nutrición inadecuada en la gestación.

Así que hay que prestar suma atención a todos aquellos alimentos que son beneficiosos y limitar los que no lo son; manteniendo una dieta equilibrada y personalizada, de acuerdo a los requerimientos y condiciones propias de la futura madre.

Alimentos más sanos en el embarazo

  • Frutas y hortalizas: estas son una de las opciones más sanas que hay, y la idea es que las aproveches en toda su variedad; consumiendo ensaladas verdes, lentejas, frutas enteras y en zumo, hortalizas sancochadas, horneadas, salteadas, etcétera. Puedes comer al menos 5 raciones al día.
  • Proteínas: nos referimos tanto a las animales como a las vegetales. Y dentro de las proteínas animales resaltan los pescados, las carnes blancas y rojas y los huevos. El requerimiento diario es de 2 a 3 porciones, mediante las cuales se reciben aportes de minerales, vitaminas y por supuesto proteínas.
  • Grasa y azúcares: estos alimentos si se tienen que regular al máximo, permitiéndose solo algunos bocadillos ocasionales; ya que lo ideal es mantener la azúcar del cuerpo a raya para que no se produzca la temida diabetes gestacional, capaz de afectar afectar tanto a la madre como al bebé.
  • Cereales, pan y pasta: no cabe duda de que la mayoría de los cereales son deliciosos, ni hablar del pan y la pasta, pero tampoco hay que abusar de ellos. Es vital que ingieras porciones que no superen más de la mitad de tu platillo y una vez al día máximo; con eso obtendrás minerales, vitaminas y fibras.
  • Lácteos: en cuanto a los lácteos, siempre hay que irse por aquellos que sean bajos en calorías. Y debes saber que son ricos en proteínas y calcio, siendo lo correcto unas dos porciones discretas al día.

 

Es indispensable que tengas en cuenta que estos son consejos básicos y generales, sin embargo, siempre será preciso acudir a especialistas en obstetricia y nutrición; para que trabajen en conjunto en pro de personalizar tu dieta, tomando en consideración tus necesidades, requerimientos y limitaciones.

Otros consejos para una buena nutrición

  • Olvídate de ese viejo mito que dice que “debes alimentarte por 2”. La realidad es que sí vas a requerir más nutrientes, pero estos no se consiguen duplicando las porciones de comida, sino equilibrándolas de manera inteligente e ingiriendo los suplementos necesarios.
  • En cuanto a los suplementos, por lo general estos constan de calcio, ácido fólico, hierro, vitamina D, vitamina C, Omega 3 y vitamina B12, aunque a veces varían de una mujer a otra.
  • Evita a toda costa los alimentos crudos o término medio, tales como las carnes, pescados, huevos, entre otros.
  • Dile adiós al tabaco, cigarro y alcohol.
  • Si vas a beber café hazlo de forma moderada, sin exceder las 2 tazas medianas al día; pues gran parte de este se traspasa por la placenta.
  • Ten mucho cuidado con el paté y los quesos conocidos como blandos o curados, porque estos pueden contener la bacteria listeria, capaz de ocasionar estragos durante el embarazo.
  • Consume abundante agua a diario para que te mantengas hidratada en todo momento.
  • Hazle caso a tu instinto y cuando no te provoque comer algo, por la sensación que te produce, el olor o cualquier otro factor, simplemente no lo hagas.
  • Recuerda que nada en exceso es bueno, así que no exageres en las restricciones pero tampoco dejes de tomar las medidas necesarias para que todo salga bien.